miércoles, 24 de mayo de 2017

Reseña | Los ángeles de hielo - Toni Hill

Datos:
Título original:
Editorial: Grijalbo
País: España.
Formato: libro físico.
Género: Novela suspenso.
Fecha de publicación: 2016
Idioma: Español.
Páginas: 464.
Auto conclusivo.


Sinopsis: 
Frederic Mayol, un joven psiquiatra, se ve enfrentado a un misterio que afecta a la mujer que ama y a su lugar de trabajo: un sanatorio donde aún flotan oscuros secretos que se remontan a un pasado reciente, cuando el edificio alojaba un internado para señoritas de buena familia, el Colegio de los Ángeles. Para descubrir la verdad, Frederic deberá sumergirse en los sentimientos más recónditos y perversos del ser humano, emprendiendo una investigación absorbente de la que nadie, ni siquiera él, saldrá indemne.





¡Que ya he llegado! ¿Me extrañaron? ¿No? Vale, es comprensible.
Si se han preguntado dónde he estado, os diré que buscando mis ganas de vivir por temporadas, así como un artículo online de “cómo vivir con 21 años sin ninguna clase de meta en la vida y no caer en depresión”  (gracias Naty). Sí, vale, me tardé un milenio en acabar este libro porque, como vais a leer, ¡lo he sufrido! En lugar de continuar alargando este reencuentro, permítanme iniciar la reseña. Vamos allá.


De primeras, os digo a todos aquellos que hayan leído alguna otra obra de este autor que no van a encontrar absolutamente nada parecido a ellas. Mientras que “El verano de los juguetes muertos” y “Los buenos suicidas” se dejan leer increíblemente bien, dándonos un ambiente sencillo de seguir y muchísima tensión la mayor parte del libro; “Los ángeles de hielo” se ha quedado cortísimo a la hora de, bueno, alcanzar dichos estándares que uno espera en la narración después de conocer al autor en cuestión.

Toni Hill perdió la bola en esta ocasión: con un inicio de libro es bastante confuso, demás está decir que el suspenso y la atracción por la trama se van perdiendo a medida que uno se vuelca entre las páginas. Quizá fue cosa mía y de mi desánimo a la existencia de los últimos días, pero no encontré muchas cosas satisfactorias en toda la novela hasta las cien páginas finales (¡sí, hasta ahí!). Como saben, me gusta comentaros qué pienso de una historia sin spoilearos demasiado para que podáis comprobar vosotros mismos si concordáis o no con mi opinión, así que os voy a explicar lo mejor que pueda desde mi punto de vista.

El libro se desarrolla en tres partes: la Europa post-guerra, la Europa en guerra y Barcelona en 1909. Cómo es posible, os estaréis preguntando, y es que el autor recurre al clásico libro dentro de un libro dentro de un libro. Dejadme que os explique: básicamente “Los ángeles de hielo” es la historia que Frederic Mayol le contó a su compañero de trabajo, Sebastián Freixas, quien decidió plasmarla en un libro para publicar; acompañado de retazos del diario de una mujer llamada Águeda Sanmartín.

Con respecto a los personajes, la mayoría me cayeron amargos. Frederic es un hombre joven que se formó en la psicología luego de participar en una guerra que lo dejó con un brazo inutilizado y es, me parece, al que más afecto le he cogido durante toda la lectura. Sus amigos, Gerard y Blanca (quien se convierte poco a poco en su amada) Raventós me supieron blancos e incoloros como el jabón en polvo, al igual que -en ocasiones- la ya mencionada Águeda. Los que sí me han gustado pero muchísimo son, en efecto, los locos de la historia: Biel Estrada, uno de los pacientes que Frederic se encarga de atender y que tiene alucinaciones en las que se le presenta un «doble» macabro, el padre Robí que insiste en ser perseguido por un «espectro demoníaco» y, separado de los enfermos mentales, Juanjo Alcázar, un periodista que me agrada por su personalidad, aporta muchísima información útil a la historia y el que sea pelirrojo no tiene nada que ver.

La historia comienza en el ambiente en que todas lo hacen, esa lentitud propia de la intención del autor de iniciar al público en el relato en cuestión, pero muy pronto se va descolorando. Los sucesos tardan AÑOS (no literalmente) en ocurrir y las lagunas entre las cosas interesantes es donde el autor se permite divagar cual George R. R. Martin en cada tomo de Juego de Tronos. La peor parte es que la espera por esa emoción de querer poder leer más rápido no vale el poco tiempo que dura, porque si son cuatro páginas de mucho entusiasmo, le siguen unas ciento cuarenta de puro relleno, vidas cotidianas y un intento de romance muy pobre.

En mi humilde opinión, juntar algo tan complejo como tres relatos separados, la psicología y la alta burguesía en la España antigua (es decir, la gente rica que habla como si desayunasen un diccionario al día) no es una mezcla que resulte muy placentera de leer en mucha gente, menos en las personas que ahora buscan algo directo, simple y que fluya. Sí, digo que el libro es para quien tenga ganas de descifrar una que otra palabra «fancy» y conceptos rebuscados. 

Eso sí, una vez que la cosa se pone buena, a eso de la página 350, el libro parece dar un vuelco y ahí sí te dan ganas de comerte las páginas. Eso es algo que le voy a alagar a Toni: te mantiene en una posición idéntica a la de Frederic donde no comprendes nada y, por lo tanto, vas sacando conjeturas que -mayormente- acaban siendo erróneas al igual que las del protagonista. Además, en esas dulces últimas cien páginas, la satisfacción de simplemente saber, de que todo el embrollo que has estado leyendo -y aguantando- tiene una explicación lógica que te será dada de un modo muy claro y conciso, hace que valga la pena.

A pesar de que es un libro bastante pesado de leer, creo que me ha valido leerlo. Si quieren incursionar entre sus páginas, preparaos para aburrirse hasta el cansancio y -si son como yo- abandonarlo en la repisa por el suficiente tiempo como para que las ganas de continuar la lectura regresen a su cuerpo. Eso sí, el final es un poco predecible si vas hilando las pistas que el autor va dejando, pero no por eso lo hace menos sorpresivo y satisfactorio de leer.



Mi resolución es que Toni Hill es un gran escritor pero ha tenido novelas MIL veces mejores, que es la primera vez que prueba este nuevo estilo entre la psiquis y otra clase de misterio menos policial, y que “Los ángeles de hielo” no es para cualquiera.  










Toni Hill,  (Barcelona, 1966) es un traductor y escritor español de la firma Random House Mondadori. Es autor de tres novelas policíacas protagonizadas por el inspector Héctor Salgado, de los Mozos de Escuadra de Barcelona: El verano de los juguetes muertos, Los buenos suicidas y Los amantes de Hiroshima. Ha traducido libros como El oscuro pasajero y el resto de los libros de Dexter.

Es licenciado en psicología. Lleva más de diez años dedicado a la traducción literaria y a la colaboración editorial en distintos ámbitos. Entre los autores traducidos por él se encuentran David Sedaris, Jonathan Safran Foer, Glenway Wescott, Rosie Alison, Peter May, Rabbih Alameddine y A. L. Kennedy. El verano de los juguetes muertos es su primera novela, cuyos derechos de traducción ya han sido adquiridos en Alemania, Francia, Grecia, Italia, Holanda, Finlandia y Polonia.

Share:

5 comentarios:

  1. Hola! no suelo leer mucho de esta temática y no me llama mucho la atención, lo dejaré pasar
    Un beso!!

    ResponderEliminar
  2. ¡Hola! Es una pena que el libro no cumpliera tus expectativas. La trama me pareció interesante y bonita, pero creo que me lo pensaré mejor después de leer tu reseña jaja.

    ¡Saludos!

    ResponderEliminar
  3. Hola!
    Siendo sincera, no conocía al autor. Me resultó interesante la sinopsis. Sin embargo, luego de leer tu reseña, no sé si tengo muchas ganas de leerlo. No es una época para que me ponga con libros pesados. Quizá lo tenga en cuenta más adelante.
    Gracias por la reseña.
    Saludos

    ResponderEliminar
  4. ¡Hola!
    Sinceramente, jamás había escuchado hablar de este libro, por lo cual, no tengo mucha referencia al mismo. Tu reseña me parece muy interesante, y sin duda, es un libro que llama mi atención. Lo tendré en cuenta.
    ¡Saludos y que tengan un hermoso día!

    ResponderEliminar
  5. ¡Hola! Me gustó leer tu reseña tan detallada, logré darme una idea en general de la historia. Honestamente, si bien me gustan esos argumentos, no creo que el ritmo que al parecer, lleva este libro, sea el indicado para mí, al menos no en este momento. Tiene una portada y nombre interesantes, y tendré en cuenta que los otros libros del autor te gustaron más para empezar por allí.
    Un beso

    ResponderEliminar