Datos:
Booket
Año: 2005
464 páginas
Título original: The devil wears Prada
Sinopsis:
La insistente voz de Miranda Priestly persigue a Andrea
hasta en sueños: «¿An-dre-aaa?, ¡An-dre-aaa!». ¿Es éste el trabajo con el que
soñaba al salir de la universidad? ¿Es éste el trabajo por el cual tiene que
estar agradecida y sentirse tan afortunada? Sí, es la nueva asistente personal
de Miranda, la legendaria editora de la revista femenina más glamourosa de
Nueva York. Ella dicta la moda en el mundo entero. Millones de lectoras siguen
fielmente sus recomendaciones; sus empleados y colaboradores la consideran un
genio; los grandes creadores la temen. Todos, sin excepción, la veneran. Todos,
menos Andrea, que no se deja engañar por este escaparate de diseño y frivolidad.
Aviso avisito, hay dos oraciones que las puse a letra blanca porque las considero partes importantes a descubrir en la trama. Capaz la primera es más mambo mio pero la segunda claramente no lo es. Estan avisados ;)
A veces me tomo mi tiempo para hacer una reseña pero creo
que con este libro sobrepase mis propios límites. Hace más de dos semanas que
la empecé y ahí la deje abandonada, pero tengo buenos justificativos (¿?)
estaba con parciales :(.
Retomando con lo que en verdad nos interesa:
El diablo viste de Prada. No sé si se debe a que primero vi la película y
tiempo más tarde (mucho más tarde) leí el libro o qué, pero me quedo de acá a la
eternidad con la adaptación cinematográfica.
Me costó mucho, como hasta ahora no me había pasado, entrar
en la corriente del libro. Partiendo de que Andrea tiene un hábito que no
tolero y que todo aquel que me conoce sabe que cuando está conmigo no puede
hacerlo (y es nada más ni nada menos que fumar). Aunque no debería eso fue un
punto demasiado negativo en su personaje, pero para mi suerte no termina ahí y aparecen mas aspectos que no me agradaron. A medida que avanza la trama vemos cómo
va dejando de lado su vida, su identidad y se transforma en un perrito faldero
de Miranda (no me pueden negar eso). Sentí que se escondió mucho bajo algo que
todos en Runway le dijeron (es el
trabajo por el que un millón de chicas daría un ojo de la cara) y así
intenta justificar sus acciones. Por casi un año le sirvió repetirse como un
mantra esa frase hasta cierto acontecimiento que la hace volver a poner los
pies en la tierra (aunque aún en ese momento de vida o muerte volvió a priorizar
ser asistente…no lo puedo comprender). Además (sí, yo le sigo sumando puntos malos) en
muchas partes sentí que no era coherente entre lo que pensaba y lo que
terminaba haciendo, sin olvidarnos de que en todo el libro no dejaba momento
para perder su “personalidad”, su entorno, su grupo de personas.
Pensándolo en frio, muy frio, parece un libro de todo lo que
NO debes de hacer al encontrar un trabajo que te promete las estrellas.
Comparándola con la película se ven los sacrificios que hace
Andy con tal de seguir en Runway y adquirir la experiencia necesaria para
conseguir el puesto de sus sueños, pero la muestran más humana (o así la
recuerdo), mas consiente de su entorno, de lo que está perdiendo. Se la ve más arrepentida
y dolida…aunque aquel “desliz” en Paris…mmm no se justifica. Capaz se puede
interpretar como un grito de “¡voy a hacer lo que se me canta por una vez
estando bajo el brazo aplastante de Miranda!”, hasta que salió el sol y la
realidad volvió a tocarle la puerta.
Fue una lectura rara, no pude conectarme nunca con Andrea y eso me tenía alejada
de la historia. Obviamente que con Miranda conecté menos pero de ante mano ya
sabía cómo iba a ser, con sus pedidos extravagantes en horarios impensables,
con sus caprichos imposibles que los pide por el simple hecho de tener poder y
sentirse dominante. Llegué a la conclusión de que Miranda en realidad se esconde bajo esa capa de
superioridad y de esa manera trata de borrar sus raíces. Se construyó una
nueva identidad desde cero y todo lo anterior lo enterró. Ella es moda, ella
es gusto, ella es la editora más legendaria a nivel internacional, ella es la
ley que dice que se debe usar y que no, que impone lo que está de “moda” y lo
que es “viejo y feo”.
A pesar que me costó leerla tiene sus partes entretenidas,
si no te fijas en cómo la protagonista dilapida su vida, obvio. Creo que choco tanto
con ella porque mi forma de ser me impide soportar a alguien pisándome tanto
tiempo y de forma obscena. A ver, entiendo perfectamente que existe lo que se
conoce como “derecho de piso” pero en todo hay un límite, un tope, un punto en
el cual se debe frenar, algo que Miranda no conoce y que Andrea, obnubilada por lo que va a conseguir, no se anima a ponerlo.
Calificación:
3/5



































